La ilustración y el diseño en la era digital (y III)

Terminamos con esta entrega la publicación de los extractos de la intervención del diseñador e ilustrador Manuel Estrada en la mesa redonda de presentación del Informe 2008. La transcripción completa de todas las intervenciones será incluida en el próximo Informe del Observatorio, que estará disponible en las próximas semanas.

[…] Ahora, por ejemplo, he estado participando en un concurso al que me ha convocado una gran compañía para su logo. Convocan a nueve estudios para escoger uno solo. Intentas, antes de hacer el trabajo, negociar las condiciones: te pagan la participación, pero tú vas a plantear ideas que, según las condiciones del proceso, pueden ser del ganador, sea quien sea: cada participante pone ideas en el plato, y el que gana se lleva el plato completo. Yo alargué el proceso inicial porque era el único de los nueve que planteó unas condiciones diferentes, por lo cual ya estaba colocándome en riesgo de ser excluido; de los demás, algunos eran pequeños estudios, pero otros eran grandes empresas de varios países. Puede llegar a suceder que gane alguien que sea más cómodo. Después, como es un logo, tienes que ceder cualquier posibilidad de que luego se pueda cambiar arbitrariamente de color, forma, composición… Esto es un trabajo de creación, que te pagan y te reconocen como trabajo de creación, pero ahí estamos en esa especie de delicada balanza: no podemos renunciar a ello.

Creo que mi modesta aportación aquí es la del profesional que vive peleando en este mercado, donde, de momento, tenemos las de perder: la legislación va por delante de donde estamos, mucho más atrás de lo que esa legislación nos permite; esto no es como si fuésemos Ulises y Aquiles, pero es una actividad un tanto heroica. En la ilustración ya es duro, pero en el campo del diseño, donde compiten compañías grandes (americanas, inglesas) que también operan aquí, y a las que el tema de la autoría no les importa, porque lo que les importa es la facturación (conseguir doce en lugar de ocho), los que tratamos de compatibilizar esto con un trabajo de creación gráfica… Claro, a lo mejor nuestro trabajo puede tener más interés, desde el punto de vista analítico o formal, pero tenemos que competir no solo siendo más pequeños: como le damos más importancia a la creación, estamos peor.
 

Volviendo al tema de la generosidad: todos conocéis el logotipo de «I Love New York», de Milton Glaser, que es un paradigma de síntesis, de creación gráfica bien pensada. Milton Glaser dice que este logotipo era exitoso porque la gente tenía que pensar un poco al principio para entenderlo, y luego se lo apropiaba como si fuera un chiste ingenioso, que es lo que es. Él, generosamente, cedió a la ciudad de Nueva York este logo, no quiso cobrarlo. Tampoco es que sea millonario; ganaba dinero por ser uno de los ilustradores y diseñadores gráficos más famosos de nuestro tiempo. Pero esto no sirve, porque ha habido gente después que ha registrado ese logo como si fuese suyo, y ahora vas a Nueva York y compras una taza o cualquier cosa con el I Love NY y está registrado por gente que no es Milton Glaser. Por tanto, ni siquiera tiene sentido esta demagogia de que si los creadores son unos peseteros: no, es que en nuestra sociedad las cosas se regulan por el beneficio, el coste, el precio… Está muy bien que los programas de Linux se hayan cedido gratuitamente por sus creadores, pero los diseñadores gráficos nos quejamos de que no hay diseñadores de tipografías en nuestro país; hacer una tipografía lleva mucho tiempo: todos usamos la Times New Roman, la cogemos de Internet, e incluso nosotros, hablando aquí de los derechos de autor… Pero hacer la tipografía te puede llevar tres meses, y no podemos olvidar cuánto vale el salario de un profesional o de un equipo que está tres meses haciendo una tipografía, y quién está dispuesto a pagar ese dinero, cuando después la gente se la descarga gratis. Hay un desfase entre nuestra capacidad creadora y nuestra inclusión en el mundo de la creación gráfica de obras complejas que necesitan de una administración compleja y un reconocimiento social. Yo creo que es ahí, además de en el terreno legal, donde tenemos que librar la batalla, desde las asociaciones y también desde las sociedades de gestión, los investigadores, los profesores… Tenemos que conseguir que la gente, y sobre todo la gente joven, entienda que sin pagar lo que vale el tipógrafo que hace durante tres meses una tipografía, nunca tendremos tipografías hechas aquí, siempre tendremos que usar tipografías hechas por en otros sitios, y las tendremos que coger ilegalmente, y diremos qué bien y qué libre, pero estaremos impidiendo que haya alguien que haga ese desarrollo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS