El blog del Observatorio de la Ilustración

Los profesionales de la ilustración trabajamos solos, pero por lo general no somos personas solitarias. Compartimos a menudo experiencias, conocimientos y preocupaciones sobre lo que ocurre en nuestro medio. Algo o mucho hay de esto en el hecho de que más de mil ilustradores e ilustradoras formen parte de las asociaciones federadas (FADIP).

Y ahora mismo hay muchas cosas sobre las que hablar. La ilustración está de moda hasta cierto punto. Mucha gente está descubriendo que detrás de esas imágenes anónimas que les divierten, les informan o les hacen pensar hay personas, y que con las personas hay esfuerzo, trabajo y talento. Esa es la buena noticia. La menos buena es que nuestro país y sus tradiciones jamás han sido amables con la creación cultural, y entre las malas tradiciones está la de convertir el trabajo de los ilustradores en una carrera de obstáculos, contra la depredación y la cicatería, que podría ser el guión de un videojuego.

Pero si algún momento ha sido bueno para empezar a cambiar las cosas es este. Tenemos unos profesionales que se sienten orgullosos de serlo y que producen una obra de un nivel de calidad apreciado no solo dentro de nuestras fronteras. Y ocurre que muchos de estos profesionales piensan que hay que adaptar las prácticas de la industria cultural y las relaciones en ella, a esa realidad. Y ocurre también que son muchos y muchas los que están por la labor de conseguirlo.

La creación del Observatorio de la Ilustración Gráfica es uno de estos pasos esperanzadores. Ha sido una iniciativa de la FADIP a la que se han incorporado no solo ilustradores sino profesionales del mundo de la edición, de la publicidad, de la dirección artística y del derecho. ¿Con qué finalidad? Pues la de mostrar la realidad de las prácticas profesionales de una manera clara y objetiva, para promover el cambio de lo que haya que cambiar para hacer que esta profesión sea respetada en el día a día y sus miembros puedan desarrollar su trabajo sin otra preocupación que la de dar lo mejor de sí mismos.

El Observatorio de la Ilustración Gráfica cuenta con la participación de Horacio Altuna, Pablo Amargo, Elisa Arguilé, Arnal Ballester, Ulises Culebro, Ricardo Esteban (editor), Manuel Estrada (director de arte), Isidro Ferrer, Forges, Miguel Gallardo, Pablo Martínez (director de arte), Max, Albert Monteys, Elena Odriozola, Javier Olivares, Carlos Ortín, Miguelanxo Prado, Mariona Sardà (abogada), Rosa Serrano (editora) y Javier Zabala, y con el apoyo de la Fundación Arte y Derecho y del Ministerio de Cultura. Otros profesionales están prestando su colaboración al proyecto; por ejemplo, el diseñador gráfico Pep Carrió, a quien agradecemos enormemente su contribución desinteresada como creador del logotipo del Observatorio. Pero todavía no están todos los que hacen falta. Por ejemplo, nos falta tu experiencia, tu opinión, tus propuestas. Justo lo que queremos que se exprese en este blog, que es el tuyo.

Anuncios

7 Responses to “El blog del Observatorio de la Ilustración”

  1. Iván

    Estupenda propuesta!
    ya era hora de que se pusieran las cartas sobre la mesa y se sepa cómo funcionan las editoriales en España.

    Yo soy ilustrador y tengo la suerte de vivir única y exclusivamente de ello pero eso sí, centrado en el ámbito de la publicidad donde ilustro e invento campañas. También dibujo en prensa, hago carteles de música, teatro y cosas así pero todo esto es más por amor al arte, mi “industria pesada” es la publicidad y sin ella lo demás no sería posible.

    En 10 años que llevo trabajando como ilustrador mis intentos de entrar dentro del mundo editorial han sido un total fracaso, siempre he visto un total desinterés e incomprensión por parte de la gente que trabaja en este medio además de muchísima competencia, hoy en día hay más ilustradores que libros que se publican.

    No sé cómo sería hace años (15, 20, 30…) y si en tiempos remotos hubo ilustradores que vivían únicamente de dibujar para libros y cosas así tan bonitas. Hoy en día viendo como está el panorama, cómo bajan los precios y que no se respetan los derechos de autor, los royalties y todo eso dudo muchísimo que un joven ilustrador pueda mantenerse. Vamos, que no creo que una hipoteca de las que paga la gente de mi generación sea compatible con vivir de ilustrar libros.

    En publicidad sí que se respeta escrupulosamente todo el tema de derechos, a la gente de cuentas no se les escapa ni una. En este ámbito sí que se puede decir que lo que pagan y las condiciones laborales permiten perfectamene llevar una vida normal, irte de casa de tus padres antes de los 30, ver tu trabajo reconocido en vida y cosas así. No es algo tan personal y delicado como ilustrar un cuento para niños, cosa que algún día espero poder hacer, pero al menos te da un equilibrio que por desgracia en muchas profesiones se ha perdido.

    De seguir así la cosa en el futuro la profesión de ilustrador de libros será propiedad de una élite social con recursos y bien relacionada a la que el tema económico y el euríbor no afecta lo más mínimo. Así ocurre hoy en día en el mundo del arte, la fotografía y algunos ámbitos de la ilustración.

    Seguiré vuestro blog con atención, muchas gracias por la iniciativa, hacía mucha falta algo así!
    abrazos
    Iván

    Responder
  2. manel cráneo

    Al respecto del comentario de Ivan me gustaría decir que el panorama que el ve tan positivo en la publicidad, yo no lo veo tanto.
    Desde mi punto de vista hay mucho que mejorar en el trato con el ilustrador en la mayor parte de las agencias publicitarias.

    Si es cierto que economicamente reporta más beneficios al ilustrador que el sector editorial u otros relacionados con nuestra profesión pero me gustaría saber si las agencias con las que trabajas te permiten firmar tus trabajos para que sean reconocidos publicamente. Si te pagan al momento de entrega como debería ser y no a 90 días como hacen la inmensa mayoría, algunas a 120 días.
    Otra cosa, he visto pocas campañas realizadas con ilustración en las que aparezca la firma del autor. Muchas agencias te niegan directamente la posibilidad de incluirla en el dibujo. Algunos pocos como Jordi Labanda han conseguido que una empresa de agua mineral le permita incluir su firma en la ilustración que ha hecho para sus etiquetas, lo cual me parece que debería de ser la norma general. Es importante luchar por este reconocimiento. Lautrec y otros de su generación firmaban los sus carteles hace 100 años.

    Por otro lado me parace desalentador que digas que gracias a esto puedes hacer carteles, humor gráfico y otras cosas por amor al arte ya que “el amor al arte” poco puede ayudar a mejorar esta profesión y sino no hay más que ver el estado lamentable del cómic en España que como sector profesional se podría decir que un sector fantasma donde gana más un librero o un distribuidor que los propios autores. Eso es gracias al “amor al arte”.

    Yo invitaría a todos los compañeros de profesión a trabajar no por “amor al arte” sino por “amor a la profesionalidad.”

    Responder
  3. Iván

    Para Manuel,

    tienes razón en parte de lo que cuentas. Normalmente en publicidad no suelen dejarte firmar los trabajos, yo sólo lo he conseguido en un par de ocasiones. Tiene un poco su lógica, los anuncios anuncian cosas, no promocionan ilustradores. Aun así estoy deacuerdo contigo, deberían dejar firmar los dibujos.
    El caso de Jordi Labanda es especial porque su firma tiene un valor añadido, al ser alguien célebre a los del agua mineral les viene bien usarlo como su imagen de marca. Efectivamente pagan a 90 o incluso 120 días, pero bueno, al menos pagan, y pagan bien, acorde con los malos tiempos que corren en los que hemos visto cómo 500 pesetas se convierten en 5 euros. No sólo es el sector de la ilustración de libros, pensando un poco te das cuenta que son muchas las profesiones que hoy en día no son compatibles con llevar una vida más o menos normal, poder irte de casa de tus padres, tener vacaciones, pensar en tener hijos, etc, etc.
    Yo estoy cansado de recibir mails de la APIM alertándonos de que tal editorial célebre no paga o ha engañado a tal ilustrador, y no se trata de editoriales cutres y desconocidas, muchas veces son muy importantes, de esas que luego reciben premios por su labor a la hora de difundir la cultura.
    En publicidad a menos que seas famosillo no te dejan firmar y pagan a 90 días. A cambio pagan bien y respetan todo el tema de derechos de autor, yo creo que el balance es muy positivo…

    Y sobre lo de hacer dibujos “por amor al arte” pues bueno, te doy la razón, las cosas están así y yo no puedo cambiarlas. Si me planteara vivir exclusivamente de dibujar carteles o de ilustrar para prensa tendría que compaginarlo con otra profesión porque no me daría para vivir, así de claro. Ójala viviéramos en un país donde fuera compatible el pago de una hipoteca con ilustrar cuentos para niños, incluso que para independizarse no fuera necesario hipotecarse o pagar unos alquileres demenciales, por desgracia ese país imaginario no es éste en el que vivimos…

    Responder
  4. darabuc

    La firma del ilustrador tampoco se respeta en otros ámbitos, como el de los juguetes (incluso cuando la ilustración lo es todo, como en el caso de los puzzles). Sin embargo, en el tiempo que pasé en ese sector industrial, vi que las empresas españolas no permitían la firma, por minúscula o discreta que pudiera ser, pero sí las alemanas como Ravensburger. Para mí, el concepto de esta última es más sano: cuida al que trabaja para ti, en lugar de creer que si lo cuidas se endiosará. Pero quizá aquella estrategia también fuera menos de oro que de oropel y tuviera partes ocultas poco recomendables, no puedo saberlo.

    Responder
  5. manel cráneo

    Estoy de acuerdo en lo que dices Iván, si que es cierto que por lo menos en las agencias pagan bien y respetan más el tema de los derechos, no en todos los casos pero sí en más que las editoriales.
    Ahora bien, incluso aunque tu yo como profesionales del sector estemos contentos porque en este ámbito nos va muy bien y ganamos dinero, eso no debería de servir para contentarnos y creo que debemos de luchar igualmente, si estamos bien para estar mejor.
    El respeto a la autoria en la publicidad es algo que hay que pelear desde el sector, me vuelvo a remitir a los primeros cartelístas de la historia, muchos de ellos, la mayor parte eran pintores y gracias a la promoción que les dió a algunos que su firma estuviese en todas partes gracias a sus carteles serigráficos, les ayudo a darse a conocer y potenciar otras facetas profesionales.
    Lo que quiero decirte es que si ahora eres féliz, no te voy a contar como de más lo serás cuando en vez de dos carteles te permitan firmarlos todos.
    Y en el momento en que cobres a 30 días en vez de de a 90 o 120.
    Te mando un saludo, no sé si te acuerdas pero creo que coincidimos el año pasado codo con codo en una cena en Madrid de APIM durantes sus jornadas.

    Manel

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS